Mantente en forma sin salir de casa

El ejercicio es fundamental para mantener una vida saludable y sentirnos físicamente más satisfechos. Hacer ejercicio disminuye el riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes, obesidad etc. Además, mantiene las articulaciones, los tendones y los ligamentos más flexibles, lo que nos permite mejor movilidad.

ejercicio

Contribuye también a aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión, aumenta la energía y la resistencia y ayuda a conciliar el sueño y a mantener el peso quemando calorías. También reduce algunos efectos del envejecimiento. Ponerse en forma desde casa tiene varias ventajas: es barato, nos ahorra el tiempo de desplazamiento a un gimnasio y nos permite adaptar el ejercicio a nuestras actividades diarias.

Pero, por encima de todo, lo que requiere, si queremos obtener resultados, es ser constante. Una de las partes más importantes de un programa de ejercicios es el precalentamiento. Precalentar aumenta la temperatura corporal y relaja los músculos para prepararlos para trabajar. Caminar unos minutos por la casa, saltar abriendo y cerrando las piernas a la vez que se suben y bajan los brazos y trotar sin avanzar son maneras de hacer que la sangre fluya a los músculos y los prepare para hacer ejercicio. Estos mismos ejercicios pueden y deben realizarse para reducir la temperatura corporal después del esfuerzo.

Si llevamos mucho tiempo sin hacer nada, lo mejor es empezar por caminar. Cuando se camina, los músculos de cintura y cadera se alargan y giran, así como los músculos de brazos y piernas. La espalda es la estructura base y por tanto los músculos trabajan duramente para mantenerla fija y crear un movimiento equilibrado. Este ejercicio combinado fortalece y estabiliza todo el cuerpo. Los estiramientos también son cruciales.

Con el paso del tiempo, los músculos se tensan. No solo se debe estirar antes y después de los ejercicios, sino también dedicar uno o dos días a la semana a hacer sesiones de estiramientos corporales completos. Con ello se logra mayor estabilidad y resistencia corporal, protección ante lesiones, flato y cansancio, y preparación del cuerpo para futuros entrenamientos.

La tonificación consiste en fortalecer, endurecer y reafirmar toda la musculatura. Los ejercicios de tono requieren un esfuerzo intenso pero de corta duración: abdominales, sentadillas, lagartijas, pesas, flexiones, etc. La gimnasia cardiovascular o aeróbica sirve para quemar calorías, aumentar la circulación sanguínea y mejorar el ritmo cardíaco.

Entre los ejercicios aeróbicos recomendables se encuentran: caminar, correr, nadar, remar, saltar a la comba, bailar, deportes de raqueta y ciclismo.

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