¿Por qué cocinamos?

Nuestros antepasados, empezaron a cocinar, hace aproximadamente un millón quinientos mil años. Esto se produjo después de dominar el fuego, es decir; después de provocar una llama y mantenerla durante mucho tiempo encendida y controlada.

Este hallazgo, junto con la bipedestación (caminar erguido apoyado en las extremidades inferiores, dejando libre los brazos y manos para otros menesteres) supusieron dos grandes acontecimientos que dieron lugar a la aparición del ser humano sobre la tierra.

Cocinar los alimentos, equivale, a una primera digestión, que se realiza fuera de nuestro organismo.

Al calentar los alimentos se modifican sus estructuras químicas, facilitando su absorción en el tubo digestivo y acelerando eficazmente la velocidad de entrada de los nutrientes en nuestro organismo.

Así por ejemplo, si las 2000 calorías que ingerimos en un día cualquiera, cocinando los alimentos, la tuviéramos que ingerir mediante la ingésta de alimentos crudos, esto nos podría llevar de 8 a 9 horas al día comiendo sin parar. Esto es lo que hace algunos animales parientes nuestros, como por ejemplo el orangután.

Así pues, el cocinar, dio lugar a tener un tubo digestivo menos grande por la ingésta de alimentos  pre-digeridos. También el cocinar, contribuyó a eliminar posibles parásitos, así como posibles bacterias y virus, y por supuesto, a tener tiempo para hacer otras cosas que no fuera comer.

El cocinar los alimentos, aceleró el rápido desarrollo del cerebro humano, y contribuyo de forma decisiva, a la evolución y al progreso nuestro.

Y esta es la respuesta del porque cocinamos.

Comentarios

1 comentario

  1. M Dolores

    Qué interesante cómo evolucionamos.
    Un gran artículo.